Política

ACTUALIDAD Y POLÍTICA… ACTUALIDAD Y POLÍTICA…

TIBIA

Tal parece que en los altos cielos del Ministerio Público ya no están dispuestos a tolerar los cuestionamientos que se formulan a los magistrados de los diferentes distritos fiscales o por lo menos ya no dejarán que estas denuncias públicas pasen por alto sino que tratará de averiguar si tienen o no asidero. Esto es lo que se puede colegir de la última intervención realizada por la Fiscalía Suprema de Control Interno en la sede del distrito fiscal del santa. Fue el mismísimo Fiscal Supremo Adjunto Arturo Francisco Chalco Cornejo quien encabezó la comisión integrada por otros dos asistentes, quienes recabaron información de los casos conocidos como “Desfalco en la sede central” y “Canal Santa San Bartolo”, en donde se habría evidenciado presuntas irregularidades que involucran a la Fiscal Superior coordinadora de las Fiscalías anticorrupción del Santa Nancy Moreno Rivera. Y decimos que ya “no aguantan pulgas” no solo porque ya no están las mismas autoridades en la Fiscalía de la Nación sino porque retoman un caso que ya se había investigado pero en la gestión de Pedro Chavarry, como es el caso del desfalco. En esa ocasión la denuncia se archivó, sin embargo, a la luz de lo que ha manifestado el ex tesorero Fernando Sotelo desde la clandestinidad, se ha decidido revisar nuevamente este caso. En el otro caso, relacionado con el canal Santa San Bartolo, lo que se investigará es la designación de los fiscales que se encargan de esa carpeta, pues se sabe que en esa pesquisa está involucrado el esposo de la fiscal Nancy Moreno y se ha deslizado, a nivel del reportaje periodístico televisivo, que habría una suerte de favorecimiento hacia el cónyuge. Sea como fuere, la reacción de la Fiscalía de la Nación en estos dos casos no ha dejado de sorprender. Se nota que en los altos cielos del Ministerio Público ya no se encuentran los padrinos de antes y ahora no esperan ni un minuto para disponer las investigaciones pertinentes, lo que no quiere decir obviamente, que ya exista alguna responsabilidad de los investigados. Espérenos con paciencia los resultados de esta intervención.

AUDAZ

Muchos echaron lágrimas el pasado mes de enero cuando vieron que un “angustiado” jovenzuelo se había subido a las barandas del tercer piso del palacio municipal y amenazaba con lanzarse al vacío. Dos seremos que se acercaron sigilosamente y lo cogieron hasta hacerlo desistir de ese propósito. El muchacho, hoy identificado como Julián Nicolás Huamanchumo Chu (30) no dejaba de llorar diciendo que le habían robado toda su mercadería y que eran dos venezolanos a los que había contratado para que lo ayuden en la venta, los que se fueron con todo su capital, no tenía ni para el pasaje para retornar a su tierra natal en Iquitos. No hubo quienes no vacilaron en llevarse la mano a los bolsillos y ayudarlo económicamente, hasta el gerente municipal Jesús Rodríguez se compadeció del muchacho. Sin embargo, todo no era sino un show montado por el jovenzuelo para conseguir dinero de manera fácil y sin tener que trabajar. Lo mismo hizo en todos los municipios del litoral norte, hasta que la semana pasada llegó a Piura en donde alguien lo reconoció por haberse hallado en nuestra ciudad y denunció a las autoridades que el muchacho era un estafador. Tras ser intervenido al individuo no le quedó otra opción que confesar que era una modalidad delictiva, razón por la cual los agraviados deberían denunciarlo porque se la pasa engañando a la gente con dramas inexistentes. Esta clase de estafadores deberían estar tras las rejas.

MARIMBA

El hallazgo de otro escolar con un paco de marihuana en su mochila debe motivar a las autoridades a emitir ordenanzas o circulares en las cuales se autorice a la intervención de docentes y directores a revisar las mochilas que llevan al plantel. No es posible que un menor de 13 años se encuentre en el plantel con marihuana y dispuesto a consumirla con otros amigos del aula. Si es que los colegiales no colaboran y siguen cayendo en esta clase de exabruptos lo único que quedará por hacer es abrir las mochilas, disponer la revisión de los cosas de los niños para impedir que sigan llevando sustancias  nocivas entre sus útiles escolares. Claro habrán padres que protestarán en la medida que sus hijos no tienen esas malas costumbres, sin embargo, hay un adagio que dice “justos pagan por pecadores”, así que aquí lo que conviene es tomar medidas para neutralizar este vicio y hay que hacerlo lo más pronto posible.