Editorial

Editorial: ::: TARDÍA CLAUSURA :::

Generalmente, cuando alguna entidad coactiva o coercitiva dispone la clausura de algún establecimiento por infracción a la norma, los funcionarios a cargo colocan carteles dando cuenta de la medida y del tiempo de la sanción, pues habitualmente estos casos obedecen a adeudos o incumplimiento de normas que se pueden subsanar.

Sin embargo, la semana pasada los medios de comunicación se sorprendieron cuando observaron la llegada del representante del Organismos de evaluación y fiscalización ambiental (OEFA) a las instalaciones de la empresa pesquera Gamma, pues llevaba un tráiler con enormes bloques de concreto que servirían para coronar esta medida.

El operativo se realizó con participación de personal de la Gerencia de Gestión Ambiental y Salud Pública de la Municipalidad Provincial del Santa, de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, de Sanipes y el apoyo de efectivos de la Policía Nacional a efectos de protegerlos ante una resistencia o alteración del orden.

Los 7 grandes bloques de concreto de un peso aproximado de 5 toneladas cada uno, fueron bajados del tráiler con una grúa hidráulica tipo pato que ayudó a colocarlos en cada una de las puertas y portones de la empresa, de esta manera se aseguraba que los administradores o gerentes de este establecimiento no retomen sus actividades hasta que no cumplan con la normativa.

Los funcionarios de la OEFA, que es un organismo adscrito al Ministerio el Ambiente, explicaron que la intervención obedece a que la empresa venía operando sin que se conozca cual es el sistema de sus evacuaciones y eliminación de efluentes, los funcionarios desconocían por completo si cumplían con el PACPE que los obliga a realizar el tratamiento de los residuos antes de ser eliminados.

Sin embargo, los funcionarios desconocían esto porque la empresa, de manera sistemática, se ha negado a que los inspectores del organismo ambiental puedan ingresar a realizar las verificaciones del caso, de esta manera se han burlado de la autoridad.

Por ello es que se ha procedido a la clausura con la colocación de estos enormes bloques de concreto que solo serán retirados cuando la empresa acceda a la verificación de su sistema de eliminación de efluentes.

Quienes conocen la trayectoria de esta empresa pesquera saben que ella no cuenta con sistemas idóneos para la eliminación de sus desperdicios y esto lo ha verificado la Municipalidad Provincial del Santa, a través de su área de salud, que ha llegado a ingresar a sus instalaciones y comprobó que los malos representantes de esta pesquera lo que hicieron fue adherirse al sistema de alcantarillado doméstico de la zona.

Esto es lo que hacen los bandidos para evitar pagar el derecho que le corresponde, por ello es que constantemente se generan atoros y desbordes del alcantarillado vecinal en la medida que ese sistema solo está hecho para el uso doméstico, de tal suerte que arrojar sólidos provoca su inmediata obstrucción y la consecuente inundación de aguas negras.

Justamente, esta es una de las poderosas razones por las cuales han impedido el ingreso de los inspectores de la OEFA, en la medida que este es un organismo que tiene facultades punitivas y lo que han buscado siempre es la impunidad.

Inclusive, lo que no se puede soslayar es que la OEFA ha dejado sentado en el acta que la sanción es por no permitir ingresar al personal especializado para establecer si se le otorga un previo tratamiento a las aguas residuales, como estipula la norma, cuando esa es solo una parte del rosario de irregularidades en las que incurre la pesquera Gamma.

En efecto, además del tratamiento previo que se le deben dar a los efluentes, las empresas pesqueras deben estar adheridas al sistema de evacuación industrial que se implantó hace ya unos años en Chimbote, es decir, al emisor submarino con la finalidad que las aguas residuales ya tratadas puedan ser arrojadas en altamar, eliminando de esta manera la posibilidad de seguir contaminando las aguas de la bahía.

Y es que en los medios de comunicación sabemos que esta empresa pesquera jamás se acogió a la normatividad, siempre funcionó al margen de la ley y por ello es que la Municipalidad la sorprendió arrojando sus desechos al colector doméstico, un abuso por donde se le mire.

De allí que las sanciones deben ser más drásticas y contundentes para una empresa que solo ha sabido sacarle la vuelta a la norma en todos estos años, por ello es que todos esperaban una reacción más contundente por parte de las autoridades, una medida similar a la que ha decretado la OEFA, es decir una clausura efectiva, con mecanismos que aseguren que los representantes no puedan seguir burlándose de la normatividad.

La colocación de enormes bloques de concretos no solo representa una medida efectiva para garantizar la orden de la autoridad, sino que dicen mucho de la audacia y rebeldía de una empresa a la cual debe apelarse a esta clase de procedimientos, precisamente, porque suele hallar la manera de eludir los trámites que suelen establecerse en las órdenes de clausura.

Ahora bien, la OEFA es el organismos competente para el control de las empresas que contaminan el ambiente, de allí que su concurso suele ser siempre el más esperado, cierto es que el Ministerio Público, la municipalidad y otras dependencias del sector pesquero tienen atribuciones para llevar adelante procedimientos de control, sin embargo, con la intervención de la OEFA las medidas suelen ser las más efectivas.

Por ello se espera que esta clausura represente el inicio del fin para una empresa que siempre ha encontrado la manera de escamotear la acción de la autoridad, si bien es cierto la clausura que se ha llevado adelante el pasado fin de semana no es definitiva, en la medida que está sujeta a que la empresa permita a los inspectores revisar sus instalaciones interiores, es evidente que ella no lo hará porque no tiene nada previsto para evitar la contaminación.

De todas maneras es importante que los chimbotanos adviertan que los organismos encargados de fiscalizar el accionar de las empresas pesqueras no se han quedado dormidos, que vienen actuando de manera silenciosa pero efectiva, inclusive, a pesar que estamos ante una tardía clausura de una de las empresas más informales que haya registrado el sector pesquero de Chimbote. Eso lo sabe todo el mundo.