Editorial

EDITORIAL: ::: SALUDABLE PRECISIÓN :::

La Ministra de Economía, María Antonieta Alva, hizo una importante explicación anteayer sábado, en el marco de la conferencia de prensa ofrecida por el jefe de estado, al dar a conocer que los alcances del programa Reactiva Perú están sujetos a evaluación en cuanto puedan colisionar con otras normas que el gobierno está promulgando para hacer frente a esta emergencia sanitaria.

Lo hizo a propósito de una interrogante planteada por la Asociación de Prensa Extranjera (APEP) en razón que se habían planteado algunos cuestionamientos respecto a la distorsión del programa Reactiva Perú, que busca lanzar los salvavidas que necesitan las empresas frente a la emergencia, con otros como la suspensión perfecta de labores y la supuesta incompatibilidad entre una y otra.

La respuesta de la ministra ha sido contundente en la medida que el plan económico que ha puesto en marcha el Gobierno es sumamente ambicioso y busca proteger a la economía nacional y ello involucra no solo a los trabajadores sino a las empresas, especialmente a aquellas que son más vulnerables ante una situación de emergencia como la que se vive, en la que llevan más de un mes sin operar, en tal sentido, dijo que no es posible calificar la incompatibilidad de los programas puestos en marcha en la medida que la realidad de las empresas no es homogénea, cada cual tiene sus fortalezas y debilidades, en tal razón se evaluará caso por caso para establecer la pertinencia de los programas.

Y es que muchos deben recordar la forma tan alevosa como la ministra de trabajo, Silvia Cáceres, virtualmente “torpedeó ” el anuncio formulado por el presidente de la republica al advertir una serie de condicionamientos y prohibiciones para aquellas empresas que sometan a sus trabajadores a la suspensión perfecta de labores, pues eliminó la probabilidad que la misma empresa pueda acceder a un préstamo del programa reactiva Perú.

Inclusive la ministra descartó que los trabajadores o empresas que hayan accedido a alguna de las medidas laborales puedan realizar alguna otra actividad remota, ignorando que el peruano de a pie recurre muchas veces al “recurseo” y la “charanga” como alternativa para mejorar los exiguos ingresos que percibe en su mayoría.

El solo hecho que la ministra de trabajo haya considerado que los trabajadores pueden subsistir con el subsidio que ha lanzado el gobierno no ha caído nada bien en los propios predios del Ejecutivo.

Será por ello que el fin de semana ya no apareció, sin embargo, le enmendaron la plana porque en realidad existe de por medio una situación latente como es la necesidad de impedir el quiebre de las empresas.

Si una micro o pequeña empresa accede a la suspensión perfecta de labores a efectos de proteger a sus trabajadores en esta emergencia sanitaria, ello no la puede dejar al margen de un préstamo de Reactiva Perú porque, de lo contrario, quedara librada al colapso, no tendrá posibilidad de reactivarse después de más de dos meses de paralización.

Esto es tan simple de comprender cómo el hecho mismo de no permitirse a las empresas que accedan al préstamo porque es incompatible con la suspensión de labores, entonces aquellas tendrán que echar mano a la licencia sin goce de haberes y dejar en difícil situación a los trabajadores de sus planillas.

Hay de por medio un sentido común que algunos ministros y el presidente lo tienen claro, lamentablemente la responsable el despacho de trabajo no lo entiende así y lo único que hizo es embarrar un tema que se venía manejando bien.

Afortunadamente, el fin de semana se ha realizado una saludable precisión y esperemos que ello se enmarque un programa de rescate financiero de las empresas que es lo menos que puede hacer el gobierno para salvar el aparato productivo del país en este momento tan difícil como el que nos ha tocado vivir.