Opinión

LAS CAUSAS DE LA RIQUEZA

Por: Fernando Zambrano Ortiz

“No hay que discutir sobre las causas de la pobreza, sino sobre las causas de la riqueza y avanzar sobre ello para que todos tengan las mismas oportunidades de generar riqueza. Este cambio de mentalidad es el que ha llevado a países desarrollados a prácticamente eliminar la pobreza de sus sociedades y a un crecimiento económico sostenido en el tiempo”.

Hace más de quinientos años el filósofo francés Michel de Montaigne escribió: “La riqueza de unos es la pobreza de otros”. De esta afirmación se han valido por décadas socialistas y comunistas para levantar el dedo acusador y señalar que la riqueza proviene del robo y por tanto hay que condenarla. Tremenda falacia ha llevado a generar la equivocada percepción de que si una persona tiene más riqueza es porque le ha robado a otro.

Bajo este manto de oscura pulcritud moral, socialistas y comunistas han “parido” tesis como la de expropiar la propiedad privada de quienes tienen cierta riqueza, para supuestamente entregarla al que no la tiene y lograr su ansiada igualdad. Nunca llegaron a entender que todos somos iguales hasta el momento en que nacemos, desde ese momento todos somos naturalmente diferentes y así es la naturaleza humana.

Bajo esta maniquea premisa socialista, si una persona tiene dos casas, dos televisores, dos mototaxis o dos carritos sangucheros, es porque ha robado y por tanto hay que quitarle una para entregarle a quien no la posee. No interesa si quien se verá favorecido con el “robo” de su propiedad privada por parte de un Estado comunista es un vago, irresponsable o – como hemos visto en países socialistas de la Región – tan solo es amigo de algún alto funcionario.

Es así como equivocadamente se ha generado un gran e inútil debate sobre las causas de la pobreza con el fin de buscar la utópica igualdad entre los seres humanos. No han llegado a entender que la pobreza no tiene causas, es el estado natural del ser humano. Uno nace sin nada, sin riqueza, ni bienes propios.

Entonces qué lleva a que en el tiempo las personas comiencen a acumular riqueza o mejor dicho cuáles son las causas de la riqueza. Pues el trabajo, el esfuerzo, la propiedad y la libertad que tenemos de contratar. Sin alguno de estos elementos es imposible acumular riqueza y por tanto salir de la pobreza.

Es así que el éxito de uno representa no solo la posibilidad de satisfacer sus necesidades, sino que también representa parte del éxito de su entorno comercial. Desde el bodeguero al cual le compra sus víveres, hasta el grifo más cercano o la señora que vende helados en el barrio. Pero también repercute en el desarrollo de un país, pues acompañan al éxito de muchos una mayor tributación y, por tanto, el acceso de la población a mayores y mejores servicios por parte del Estado.

Pero nada de esto será posible si insistimos en el esquema socialista de estigmatizar y sancionar el éxito y la acumulación de riqueza de nuestra población. Es por ello de suma importancia que el Estado genere condiciones de igualdad de oportunidades. Que facilite el éxito de más personas, que otorgue seguridad a la propiedad privada y a la libertad de todos de contratar libremente, de comprar, vender y fijar precios. Generadas las condiciones, el éxito y la riqueza dependerá de nuestro propio trabajo y esfuerzo.

Al Estado le corresponde identificar los obstáculos que impiden a todos acceder a una mayor riqueza y allanar el camino para que todos puedan tener las mismas oportunidades, sin castigar el éxito de quienes por su mayor esfuerzo lo han logrado. A esto se denomina igualdad de oportunidades y constituye el pilar fundamental sobre el cual se sostiene el éxito de los países desarrollados.

En conclusión, no hay que discutir sobre las causas de la pobreza, sino sobre las causas de la riqueza y avanzar sobre ello para que todos tengan las mismas oportunidades de generar riqueza. Este cambio de mentalidad es el que ha llevado a países desarrollados a prácticamente eliminar la pobreza de sus sociedades y a un crecimiento económico sostenido en el tiempo.

Construyamos un Perú con igualdad de oportunidades, alejado de los dogmas ideológicos comunistas que suprimen libertades y limitan la capacidad de los peruanos de generar riqueza.

(*) Político