Opinión

Talento y humildad como parte del deporte

POR: FERNANDO VALDIVIA CORREA

El pasado 5 de noviembre culminaron los XIX Juegos Panamericanos llevados a cabo en Santiago de Chile, y para sorpresa -grata por cierto- nuestro país ocupó el noveno lugar (de 41 participantes), obteniendo 32 preseas, entre oro, plata y bronce; siendo la segunda mejor presentación en este certamen. Por su parte, el Instituto Peruano del Deporte anunció que desembolsará S/ 1.6 millones como premio a los ganadores. Felicitaciones a toda la delegación por esta demostración de gran talento. O, a casi todos.

Sí, porque resulta que al retornar a la patria, varios deportistas fueron invitados por alcaldes para ser homenajeados, y algunos de ellos desistieron. Tales fueron los casos de Kimberly García y Christian Pacheco (oro en atletismo) al no asistir a la ceremonia que coincidía con el 80° aniversario de creación del distrito El Tambo (Huancayo).

Sin embargo, el que llamó la atención fue Eriberto Gutiérrez (bronce en canotaje), quien luego de ser condecorado por el burgomaestre de la Municipalidad Provincial de Abancay, se quitó la medalla y junto al diploma entregado los dejó en el piso, declarando posteriormente “no haber recibido apoyo cuando lo necesitó”. Equivocado, cuando menos.

Estos jóvenes, que en su gran mayoría han pisado por vez primera este tipo de escenarios, creen, por un lado, que es obligación de las comunas ediles sufragar sus gastos (incluyendo alojamientos, viáticos, alimentación, etc.) para así poder llegar a competir; y de otro, que ya habiendo obtenido una estrella, han ganado todo. Insisto, craso error.

El deporte, cualquiera que fuese, tiene un tiempo de duración, y debiera ser invertido -en el buen sentido del término- en educarse (o terminar la misma), o emprender un negocio, o ser imagen de alguna conocida marca, etc. En suma, como suele decirse “guardar pan para mayo”. Contrario sensu, ¿cómo esperan ser recordados posteriormente, como el/la falso héroe que plantó cara al alcalde o como el/la bravucón que maltrató a esta autoridad que aprovechó la coyuntura para homenajear a un triunfante paisano?.

El talento, como parte de toda actividad humana, es importante, aunque también lo es mantener siempre la humildad. Lo primero, abre puertas; mientras que la segunda, nunca las cierra.