Editorial

Educación regional, la última rueda del coche

Increíble, pero cierto:

Uno de los anuncios que causó enorme beneplácito en la comunidad educativa de Chimbote, fue el que se escuchó en el transcurso de la segunda audiencia pública de rendición de cuentas realizada por el gobierno Regional de Ancash el pasado mes de septiembre.  Los principales funcionarios de este organismo, con   el gobernador regional Koki Noriega a la cabeza, aseguraron que, a más tardar en la primera quincena de octubre, la empresa consultora encargada de elaborar el expediente  técnico del Politécnico Nacional del Santa iba a levantar las numerosas observaciones de las que adolece este documento.

Con la realización de este correctivo,  se esperaba allanar el camino para lanzar la licitación y, a continuación,  proceder con la ejecución de este gran proyecto  educativo, que ya lleva más de dos años  estancado precisamente  por culpa de los errores que abundan en el referido documento.

Lo cierto es que ha transcurrido ya más de mes y medio del  plazo fijado para  el levantamiento de dichas observaciones y la entrega del expediente técnico debidamente corregido,  sin que hasta la fecha nada de esto se haya cumplido. Todo fue para ganar el aplauso de las portátiles, y nada más.

Lo que es peor es que, luego del anuncio,  ni el gobierno regional y menos la empresa consultora, han vuelto a decir una sola palabra sobre el particular. Lo que dice mucho de la irresponsabilidad y de la falta de interés por la tarea educativa que ya es notorio en todos los niveles del gobierno regional de Ancash. Para este organismo, el tema de la calidad educativa solo sirve como libreto de discursos, como efectivamente lo fue durante la audiencia de rendición de cuentas.

Pero más allá de la falta de sinceridad y responsabilidad,  el retraso que viene ocasionando el expediente del Politécnico Nacional del Santa, tiene otra connotación, igualmente negativa, como lo ha revelado en declaraciones a este diario el decano del Colegio de Ingenieros y presidente del Consejo Regional de Decanos de Colegios Profesionales de Ancash, Ing. Guillermo Gil Albarrán.

El dirigente de  los gremios profesionales ha dicho que, conforme pasan los días y mientras no se levanten las observaciones  de las que adolece el expediente técnico, en cualquier momento éste quedará desfasado, convirtiéndose ni más ni menos en un documento inútil e imposible de ser elevado a la etapa de construcción, obligando la elaboración de un nuevo expediente. De esta manera, no solo se perderán los 800 mil soles que el gobierno regional se apresuró en pagar por  su elaboración. También se perdería la oportunidad de incluir la licitación y ejecución del proyecto en el ejercicio presupuestal del año 2024. Otros dos años más perdidos por culpa de la incapacidad.

Mientras tanto, los alumnos del Politécnico Nacional del Santa, un plantel con más de sesenta años de antigüedad  y declarado  inhabitable por el Sistema de Defensa Civil, continúan  viviendo una verdadera vía crucis. El presente año escolar lo iniciaron como encargados en el local de otro centro educativo. Después lo hicieron bajo la modalidad del sistema remoto, para finalmente estar estudiando en la actualidad en su mismo local, pero con la incomodidad que significa en aulas de material provisional. ¿Ante este panorama, se puede hablar de calidad educativa?

Por todo lo que sucede, no solo en el caso del colegio Politécnico sino de también de muchos otros planteles de la región que se encuentran en la misma condición, da la impresión que, para el gobierno regional de Ancash, la calidad educativa es la última rueda del coche. ¿O estamos equivocados?.