Contraloría alerta:
Un total de 23 ventiladores mecánicos inoperativos, la ausencia de aire acondicionado en las salas 1 y 2 de rayos X y la falta de planos actualizados del sistema eléctrico son algunas de las situaciones críticas detectadas por la Contraloría General de la República en el Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón de Chimbote, según el Informe de Control Simultáneo N.° 5695-2026-CG/SALUD-SVC.
El informe, emitido el 14 de abril de 2026 por la Subgerencia de Control del Sector Salud, advierte que la inoperatividad de los ventiladores limita gravemente la capacidad de respuesta de las unidades de cuidados intensivos e intermedios, poniendo en riesgo a pacientes con insuficiencia respiratoria severa que requieren soporte vital permanente.
Asimismo, se identificó que el equipo de rayos X estacionario digital con fluoroscopía se encuentra inoperativo por fallas en su tarjeta de control, lo que afecta el diagnóstico oportuno por imágenes. Esta situación se agrava debido a que las salas carecen de sistemas de climatización adecuados, condición que podría dañar componentes electrónicos sensibles y agravar las fallas de los equipos biomédicos.
En el área oncológica, la cabina de flujo laminar horizontal no funciona por falta de presupuesto para adecuaciones, comprometiendo la seguridad en la preparación de tratamientos de quimioterapia y elevando riesgos para pacientes y personal de salud.
La Contraloría también evidenció serios problemas en el servicio de farmacia, donde existen 143 medicamentos en desabastecimiento y 114 en substock, lo que podría afectar la continuidad de los tratamientos. En contraste, se hallaron 19 productos en sobrestock próximos a vencer, generando un posible perjuicio económico superior a 240 mil soles.
A ello se suman deficiencias en la infraestructura tecnológica y eléctrica, como cableado desordenado, falta de mantenimiento en la subestación eléctrica y la inexistencia de diagramas actualizados, lo que incrementa el riesgo de fallas y accidentes.
Finalmente, el hospital cuenta con un solo ascensor operativo para uso asistencial y general, sin segregación de flujos, lo que podría generar retrasos y riesgos de contaminación cruzada.
La Contraloría advirtió que estas situaciones podrían afectar seriamente la calidad y oportunidad de la atención médica en uno de los principales establecimientos de salud de la región.

