El día lunes 4 de mayo del 2026 Gilmer Diaz Tello, ex rector de la Universidad San Pedro declaró públicamente para dos medios de comunicación de nuestra ciudad; el Diario de Chimbote y Radio Santo Domingo que él no había firmado el acta que sustenta la inscripción que ha realizado Sunarp a Javier Ulloa Siccha como rector de dicha casa de estudios.
Dos días después Sunarp en documento dirigido a nuestra redacción señala lo siguiente “los documentos presentados para la calificación y posterior inscripción de la elección del rector y vicerrectores reúnen los requisitos establecidos en el Reglamento de Inscripciones del Registro de Personas Jurídicas”.
Pero además agrega que “el registrador no asume responsabilidad por la autenticidad y el contenido de las actas, ni por la firma, identidad, capacidad o representación de quienes lo suscriben, tampoco es responsable de la veracidad de los actos y hechos declarados en las constancias presentadas”.
En las actas presentadas en Sunarp se lee lo siguiente, “conforme al artículo 108 del Decreto Legislativo 1049 el notario que suscribe no asume responsabilidad del contenido del documento”. En otras palabras, ni el notario, ni la el registrador asumen responsabilidades por la autenticidad de las firmas del documento.
Gilmer Díaz ha manifestado públicamente que no estuvo en dicha reunión, ni tampoco estampó su firma en dicha acta en otras palabras falsificaron su firma y ya no hay ninguna duda que esas actas son falsas y que ahora nadie asume responsabilidad alguna.
Si el registrador lee que el notario no asume responsabilidades del contenido porque las inscribe? Es más Sunarp pone el pecho, pero hay normas que definitivamente existen en nuestro panorama jurídico que van respaldar a Díaz Tello que asegura que no estuvo en dicha reunión y no firmó ningún documento.
Nos referimos a la ley 30313, por allí se empezará para traer abajo esta maraña de acciones ilegales que con una serie de artificios los audaces, quieren aparecer como legales. No hay otro camino para impedir que tinterillos se escuden en los vacíos de las normativas.
Hemos sido testigos de la forma como desde la Universidad San Pedro desde el año 2024 han intentado hasta en cuatro veces inscribir a Ulloa como rector y resulta que hay cuatro observaciones una de ellas del tribunal registral, la pregunta entonces, como inscriben ese pedido de una presunta asamblea de mayo del 2025 y por 5 años?.
La situación es por demás vergonzosa, así Sunarp responda, porque hay observaciones y una serie de documentos como los pedidos de inscripción del estatuto del 2018 que fueron rechazados y obligaban a Díaz Tello a enviar la carta de solicitud de inscripción en noviembre del 2025. En otras palabras, cuando ya se había realizado la presunta asamblea dirigida por él, donde lo nombraron a Ulloa rector por cinco años.
Creemos que en Sunarp protegen al registrador, pero no van a poder proteger las irregularidades en los documentos y sobre todo con las observaciones de por medio porque con esa inscripción las observaciones, son letra muerta.
Hemos publicado hasta tres resoluciones de Sunarp donde los registradores públicos quejados se retiran voluntariamente de los casos de la Universidad San Pedro. Eso no comenta la Sunarp. Vapulean sus registradores probos porque los audaces quieren el registrador a su medida. Más claro ni el agua. Todo esto es un sancochado con mango, podrido.

