Hace exactamente 56 años se produjo ese devastador terremoto a las 3.23 de la tarde del 31 de mayo de 1970. Esa fecha nunca se irá de la memoria. Fue el terremoto más destructivo en nuestro país y que arrasó nuestra región. Tuvo su epicentro frente a nuestras costas y hasta sepultó a un pueblo completo. Alcanzó una magnitud de 7.9 en la escala de magnitud de momento y una intensidad de grado IX en la escala de Mercalli.
Alguien dijo que “Hay sonidos que nunca se olvidan aun cuando son irrepetibles”. En efecto son irrepetibles. Los que estuvimos en ese momento, lo sabemos y por eso son imborrables de nuestra memoria. El estruendo hasta lo recordamos.
Esa onda sísmica recorrió más de 200 kilómetros para provocar un alud de miles y miles de toneladas de una mezcla de hielo, barro, agua, vegetación, piedras, escombros y construcciones que sepultó un pueblo completo. Mientras la tierra templaba se abrían grietas y se levantaba polvareda.
Nuestras ciudades quedaron destruidas y un par de años después se creó el Sistema de Defensa Civil y posteriormente INDECI, iniciándose la cultura de prevención de sismos en nuestro país, por eso se han creado los simulacros multipeligros que es el camino hacia la cultura de prevención.
El 31 de mayo se conmemora el Día Nacional de la Solidaridad y de la Reflexión en la Prevención de Desastres, fecha en la que se realizan simulacros de prevención ante posibles escenarios de desastres naturales a nivel nacional.

