- A pesar de ausencia de embarcaciones de poderosas empresas pesqueras; procesión marítima cumplió su tradición en fiestas de San Pedrito.
- Embarcaciones locales acompañaron a la imagen de nuestro santo patrón en su recorrido por la bahía de Chimbote, cumpliéndose con una tradición que jamás debe morir.
La fe del pueblo chimbotano volvió a navegar sobre las aguas del puerto durante la tradicional procesión marítima en honor a San Pedrito, una jornada llena de devoción, color, música y hermandad que reunió a cientos de fieles y visitantes que acompañaron al santo patrón de Chimbote.
Como cada año, propietarios de embarcaciones pesqueras demostraron su compromiso con esta celebración al ceder sus naves para que numerosas personas puedan participar de cerca en este homenaje al santo pescador. Aunque las poderosas empresas pesqueras afincadas en Chimbote estuvieron excluidas por voluntad propia.
Una de las embarcaciones que se sumó a esta tradición fue la “Don Hugo”, de propiedad de la empresa pesquera Humacare, que abrió sus puertas a los invitados para vivir una experiencia inolvidable por el mar chimbotano.
Desde el muelle municipal, los asistentes abordaron la embarcación de manera ordenada, contando en todo momento con la seguridad brindada por el personal de la Marina y la propia tripulación, quienes velaron por el correcto desarrollo de esta jornada de fe.
“Don Hugo” partió del muelle municipal rumbo al fondeadero de Chimbote, donde esperaría el encuentro con las demás embarcaciones participantes y con la nave madrina, la CZ7, que trasladaba la sagrada imagen de San Pedrito, protagonista de esta emotiva travesía marítima de fe y devoción.
Durante el recorrido, los anfitriones ofrecieron una atención especial a los pasajeros, compartiendo bebidas, deliciosos sanguches y diversos postres que hicieron aún más agradable el paseo. La alegría también estuvo presente con la participación de dos parejas de marinera, quienes con sus elegantes movimientos llenaron de identidad y tradición el ambiente a bordo.
La música de una banda de músicos acompañó la navegación, poniendo ritmo a la celebración y animando a los presentes, entre ellos a damas integrantes del Apostolado Los Sagrados Corazones, presidido por la señora Elena Suárez de Muro, quienes disfrutaron de una jornada marcada por la unión y la devoción.
Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando Carol y su hermana Paty Muro Suárez realizaron el lanzamiento de una ofrenda floral al mar en homenaje a San Pedrito, elevando una oración para pedir bendiciones para los hombres de mar, protección para los pescadores y abundancia en la pesca.
El paseo a bordo de la “Don Hugo” quedó grabado como una muestra de que la festividad de San Pedrito no solo representa tradición religiosa, sino también la identidad de un pueblo unido a su mar. Una celebración donde la fe, la música y la alegría navegaron juntas, dejando el deseo de volver a vivir esta hermosa experiencia durante la procesión de San Pedrito 2027.

