Por: FERNANDO VALDIVIA CORREA.
A todos, sí, a todos nos queda claro que Pedro Castillo está bien condenado, y por ende cumpliendo la pena de once años y medio en la cárcel, en su caso, Barbadillo. El 7 de diciembre de 2022 quebró el orden constitucional al dictar golpe de Estado que felizmente fue abortado por nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú. En adición, recurrió la sentencia, estando en compás de pronunciamiento por parte de la Suprema Corte.
Asimismo, a través de sus allegados, ha presentado sendos pedidos de indulto. Todos llegaron a Palacio, aunque en el trayecto al ministerio de Justicia se diluyeron, siendo declarados improcedentes los mismos. Paralelamente, en la última campaña electoral, el excandidato Roberto Sánchez, quizá intentando congraciarse con sus simpatizantes, anunció reiteradamente que de llegar al poder lo liberaría de inmediato. Y, recientemente, el mismo Sánchez se reunió con José María Balcázar hasta en dos oportunidades, acompañado por José y Yenifer, hermano e hija-cuñada de Pedro, cuya agenda fue obviamente el pariente tras los barrotes. Hasta aquí, jurídicamente NO cumple.
Pero, parafraseando a Franklin D. Roosevelt “en política no hay casualidades, y si las hay, es que están muy bien preparadas”. Y sí, llegó la “coincidencia”. El pasado viernes, se hizo público el informe del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA) del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, recomendando la liberación de Castillo al haber sido detenido de manera arbitraria. Raudamente, diversos líderes políticos, así como medios de comunicación, se pronunciaron mayoritariamente en que no resulta vinculante. Más aún, al día siguiente, Cancillería expresó que “las opiniones …. constituyen pronunciamientos emitidos por un mecanismo de supervisión no jurisdiccional, cuyo propósito es promover el diálogo y la cooperación internacional en materia de derechos humanos…. no tienen la naturaleza jurídica de una sentencia internacional”. Cierto, jurídicamente NO cumple.
Sin embargo, José María no piensa igual. El mismo viernes, RPP recogió sus declaraciones a Radio Nacional afirmando sobre el citado informe que “viene a modificar un poco el escenario jurídico, legal y constitucional de la forma y modo como se puede dar el indulto”; es decir, hasta la semana pasada, la voz del Ejecutivo era “Castillo quiere, pero no cumple”. Hoy, la respuesta es probablemente sí.
Por su parte, la Presidente electa no ha sido ajena a esta coyuntura. Haciendo alusión directa a Alejandro Toledo (sí, caso aparte) indicó que la evaluación de esta figura será atendiendo a la dignidad humana. Además, manifestó la intención de normalizar las relaciones diplomáticas con México, obteniendo un visto bueno por parte de Claudia Sheinbaum. De esto último, suceden dos cosas de relevancia. Lo primero es que el gobierno azteca, antes con López Obrador, seguido por Claudia, insisten en que Pedro Castillo es “preso político”, exigiendo su libertad. Y, aunque Sheinbaum dijo “ok”, nada asegura que en cualquier momento de este lustro por venir, tenga el mismo arrebato entrometiéndose en asuntos propios del país. Y lo segundo, es el comercio bilateral. La data del MINCETUR arroja que en el 2022, exportamos US$ 842 millones, e importamos US$ 1,900 millones; mientras que el 2025, vendimos más de US$ 1,000 millones, y les compramos US$ 1,600 millones. Sí, eso también cuenta. Y Keiko lo sabe.
De otro lado, el escollo. Luis Jiménez no firmará esta resolución, ya lo anticipó. Y Balcázar lo necesita; o mejor dicho, requiere la rúbrica del Titular de Justicia. Así, es de prever que Jiménez no llegue al final de este gobierno con el fajín puesto.
Finalmente, la palabra empeñada. Ante la forzada salida de Jerí, el reemplazo por el actual mandatario no fue de gratis. Hubo condiciones, y una de ellas debió ser “tú ves como lo haces, pero Pedro sale”. Y debe honrar esa promesa. Además, en el Parlamento entrante sin mayoría para nadie, la izquierda (aupado por caviares, quienes buscarán sacar algún provecho) sabrá manejar los votos para que no sea acusado y/o inhabilitado; amén que su edad lo hará casi inimputable a cualquier investigación legislativa o fiscal.
En ese sentido, no es de extrañar que otorgado el ansiado beneficio al ilustre hijo chotano, éste sea trasladado a la embajada mejicana, confiriéndose dos salvoconductos (obvio que también para Betssy Chávez), y en un auto blindado directo al Jorge Chávez con pasajes solo de ida a la tierra de Mario Moreno. Sí, políticamente siempre es posible.

