Familia le entregó el dinero:
Una escena de profundo dolor se vivió la noche de ayer viernes en los exteriores de la carceleta judicial, donde Manuel Enrique Roque Cullcush esperó durante varias horas para despedirse de su hijo Eric Manuel Roque Pineda (29) antes de que fuera trasladado al penal de Cambio Puente para cumplir una condena efectiva de un año de prisión.
El joven fue internado luego de que el juez revocara la pena suspendida de un año de cárcel que se le había impuesto por el delito de conducción en estado de ebriedad, al verificarse el incumplimiento del pago de la reparación civil establecida en la sentencia.
Entre lágrimas, el padre responsabilizó públicamente a la abogada Milagros Carmela Asmat Contreras por la situación de su hijo. Según afirmó, la familia le entregó en varias armadas los 1,500 soles destinados al pago de la reparación civil, dinero que reunieron con mucho sacrificio. Sin embargo, sostuvo que posteriormente descubrieron que dicho monto nunca habría sido depositado ante la autoridad correspondiente.
“Somos gente humilde. Yo trabajo como ambulante y mi hijo es obrero en el muelle artesanal de Chimbote. Todo ese dinero lo reunimos con mucho esfuerzo”, declaró entre sollozos el padre, quien aseguró que nunca imaginaron que el incumplimiento del pago terminaría con la captura e internamiento de su hijo.
El drama familiar es aún mayor porque el joven deja a su esposa y a dos hijos pequeños. La menor de ellos nació hace apenas siete días, por lo que no podrá acompañar a su familia en estos primeros momentos de vida de la recién nacida.
Antes de que el vehículo policial partiera desde la Policía Judicial hacia el establecimiento penitenciario, Manuel Enrique Roque Cullcush extendió su brazo a su hijo y le prometió que luchará para demostrar lo ocurrido y buscar justicia.
La hermana del interno y otros familiares informaron que ya presentaron una denuncia penal contra la abogada por los hechos que le atribuyen. Asimismo, anunciaron que este sábado acudirán al Colegio de Abogados del Santa para presentar una queja disciplinaria por una presunta falta ética en el ejercicio profesional.
Entre llantos e indignación, la familia insistió en que el encarcelamiento del joven pudo evitarse si el dinero entregado para cancelar la reparación civil hubiera sido efectivamente depositado, por lo que esperan que las autoridades investiguen los hechos y determinen las responsabilidades correspondientes.

