Política

¿Quién debe firmar la autógrafa de una ley: el Presidente del Congreso o el Presidente del Senado?

Por: Fernando Zambrano Ortiz

Analista Político

Se ha armado toda una discusión porque Miguel Torres firmó la autógrafa de la ley de delegación de facultades como presidente del Senado y no como presidente del Congreso.

Algunos sostienen que cometió un error constitucional. Pero ¿realmente es así?

El asunto es mucho más sencillo de lo que parece.

Para entenderlo, imaginemos una empresa. El directorio toma una decisión, pero encarga a su gerente general firmar el documento que la comunica. ¿Significa eso que el gerente se ha apropiado de las funciones del directorio? Por supuesto que no. Simplemente está cumpliendo una responsabilidad que le corresponde.

Algo parecido sucede en el Congreso.

La Constitución establece que el Congreso hace las leyes, con la participación de la Cámara de Diputados y el Senado. Pero eso no significa que su presidente tenga que firmar personalmente todos los documentos que se producen durante ese proceso.

Y aquí viene lo importante.

El artículo 105 de la Constitución establece que el Senado remite al presidente de la República las autógrafas de las leyes que aprueba o modifica.

Por su parte, el artículo 37 del Reglamento del Senado señala expresamente que es el presidente del Senado quien debe firmarlas y remitirlas.

Entonces, ¿dónde está el problema?

Miguel Torres ocupa actualmente dos cargos: presidente del Congreso y presidente del Senado. Pero cada cargo tiene sus propias responsabilidades.

Cuando firma una autógrafa que corresponde tramitar al Senado, lo hace como presidente del Senado. Así de sencillo.

Y hay algo más que termina de aclarar el asunto.

La propia Constitución señala que, cuando el Senado deja vencer el plazo para pronunciarse sobre una ley, es el presidente del Congreso quien debe remitir la autógrafa.

Es decir, la Constitución distingue claramente cuándo corresponde actuar al presidente del Senado y cuándo al presidente del Congreso.

Si ambas funciones fueran exactamente iguales, ¿para qué establecer esa diferencia?

El hecho de que Miguel Torres ocupe las dos presidencias no significa que pueda mezclarlas ni que deba utilizar siempre el mismo cargo para firmar.

Pensemos en algo muy simple: si mañana ambas presidencias estuvieran en manos de personas diferentes, cada una tendría que cumplir las funciones que le corresponden. Las reglas seguirían siendo las mismas.

La conclusión es clara:

El Congreso hace las leyes. El presidente del Senado firma las autógrafas que su Reglamento le encarga firmar.

No hay que confundir quién toma una decisión con quién tiene la responsabilidad de firmar el documento correspondiente.

Y tampoco hay que convertir una diferencia entre cargos en una supuesta infracción constitucional.

A veces, para entender correctamente la Constitución, basta con leer lo que dice, sin complicar lo que está claramente establecido.