Editorial

Editorial: ::: TRABAJO EFECTIVO :::

Hace un año en todos los sectores no se podía ocultar los elevados niveles de anemia que se presentaba en las diferentes provincias de la región Áncash, las mismas que casi llegaban al 50% en algunas circunscripciones, lo que representaba un serio riesgo para la salud de los niños y, esencialmente, de los futuros hombres del mañana.

De allí que una de las principales demandas a las autoridades que accedieron a los diferentes cargos públicos, entre gobierno regional y gobiernos locales, fue la necesidad de reducir estas cifras preocupantes en la medida que la anemia es un problema de alimentación, fundamentalmente.

Para esto ya el gobierno central había emprendido un programa dirigido a hacer frente a este escenario que, lamentablemente, se extienden en casi todo el país, de allí que implementó la Meta 4, que es un programa que cuenta con presupuesto y organización definida para emprender acciones que permitan reducir los niveles de anemia.

Justamente, la palanca de efectividad debería estar en los gobiernos regionales y los municipios, mucho depende del accionar de las áreas de salud de estos estamentos para poder mitigar este mal, no solo detener la línea ascendente que ha mostrado en los últimos años, sino concretar su descenso.

Muchos deben recordar que en la Municipalidad Provincial del Santa, cuando estuvo al frente del área de salud el Dr. Johnny Cano Suarez, se emprendieron acciones para elaborar un diagnóstico y comenzar acciones contra la anemia y fue en ellos que se midieron los porcentajes de este mal entre la masa estudiantil, se dirigieron a los colegios y realizaron tamizajes cuyos resultados fueron desagradablemente sorprendentes.

Esa fue una buena base para comenzar a reducir la anemia y es que uno de los principales problemas se registra en casa, en los hábitos alimenticios que no permiten nutrir al infante sino llenarles el estómago y eso atenta contra su buena salud y abre el camino de acceso hacia la anemia.

De allí que trabajar en la concientización de los padres de familia a efectos de orientarlos en las mejores fórmulas de alimentación en las loncheras, pues esto es clave cuando se trata de la alimentación de los niños en la jornada escolar, tiene que ser una receta que permita que lleguen a su organismo alimentos ricos en proteínas.

Por ejemplo “la lonchera controlada” fue una iniciativa del área de salud de la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote que consiguió muy buenos resultados en el primer trimestre del año pasado, inclusive, hace algunos días el responsable de esta dependencia ha revelado que durante el año que pasó consiguieron reducir los índices de anemia en un 2.5%, lo que representa un buen paso en esta ardua tarea.

De la misma manera, los estamentos del gobierno regional han conseguido realizar una acertada labor en este campo, de allí que la semana pasada el Gobernador Juan Carlos Morillo no ha ocultado su satisfacción y ha expresado su público reconocimiento a la Dirección Regional de Salud por los logros conseguidos en este rubro.

Ello porque el Ministerio de salud dio a conocer los alcances de las mediciones realizadas en Lima Metropolitana y en las diferentes regiones del país entorno a la anemia y ha señalado que, en el caso de Ancash, se ha reducido este mal en un 5.5% en lo que respecta a los niños menores de 3 años.

Por ejemplo, en lo que se refiere a los registros del año 2018, en Ancash la anemia afectaba a los niños menores de 3 años en un 45.7%, sin embargo, con las políticas implementadas por la DIRESA se ha conseguido reducir el año 2019 a 40.2%, lo que nos da ese 5.5% que hoy es motivo de satisfacción en los predios regionales.

Es evidente que esto es solo un paso adelante pero falta mucho camino que recorrer, las diferentes dependencias del sector salud y de los municipios tienen la misión de seguir trabajando con ese mismo norte, desplegando todos sus esfuerzos para reducir mucho más los porcentajes de anemia que es un mal que suele merodear a la población infantil como juvenil.

De allí que hay que saludar el trabajo efectivo que ha puesto de manifiesto el gobierno regional y los municipios, esperemos que este año se redondee una faena que nos permita respirar más tranquilos con una anemia que baje hasta el 30% o menos, eso sería lo ideal.

PARA NO CREER

 Desde hace muchos años el Municipio Distrital de Coishco gestionó y demandó la erradicación del Botadero ubicado a pocos metros del túnel de acceso a ese distrito, allí en donde la comuna provincial del Santa depositaba los cientos de toneladas que diariamente recibe de la ciudad de Chimbote.

Las autoridades ediles plantearon hasta denuncias penales contra ex alcaldes, realizaron marchas y apenas el año pasado volvieron a denunciar al alcalde provincial por el incendio promovido en el Botadero Municipal que generó una densa humareda acompañada de sustancias toxicas que los afectaba.

Afortunadamente, el alcalde Roberto Briceño consiguió eliminar ese Botadero y en convenio con el MINAM lo ha clausurado y ha emprendido un proyecto para eliminar la germinación de un nuevo Botadero en La Carbonera en donde se ha comenzado la construcción de tres celdas provisionales.

Sin embargo, hace dos semanas el regidor de la Municipalidad Distrital de Santa, Jorge Espejo Llacas ha denunciado que el municipio de Coischo ha promovido una suerte de botadero municipal en el sector de Huamanchate, con el agravante que lo hace en una zona que tiene el carácter de arqueológica, lo que se contradice con el predicamento que venía haciendo el alcalde de Coihsco Abel Sánchez Cruz, quien por un lado exigía la erradicación del Botadero de Coishco y por otro lado promovía la formación de otro.

Al parecer, alentado por un colectivo civil cultural el regidor santeño pedirá la intervención de las autoridades del MINAM y ojalá lo consiga para terminare con cualquier vestigio de contaminación.