Opinión

DERROTA CONTUNDENTE DE LAS IZQUIERDAS CHILENAS Y DEL GLOBALISMO

Las lecciones que nos deja el plebiscito en Chile

Por:  DARÍO ENRÍQUEZ (*)

Las cifras del aplastante resultado en contra del presidente Boric y su pretensión de “refundar” Chile, ofrecen muchas lecciones. No solo los chilenos, sino también los países hispanoamericanos, que estamos sufriendo un acoso sin precedente desde las izquierdas locales y globalistas, debemos asimilar tales lecciones. Es una muy buena noticia la que nos llega desde el Pacífico sur.

De las 346 comunas (distritos electorales) que se establecieron para la votación del último 4 de septiembre, la opción “Apruebo” solo logró triunfar en ocho. Solo en 2,3% de las comunas. En ninguna región de Chile, la opción “Apruebo” logró superar a la opción “Rechazo”. Nada personal, solo datos puros y duros. Tremendo.

De esas ocho comunas que optaron por “Apruebo” y ganaron (ajustadamente), seis se encuentran en la región metropolitana de Santiago. En esta región, Boric ganó holgadamente con 20 puntos de ventaja sobre Kast, en la última elección presidencial. Hoy, pierde con una ventaja en contra mayor a 10 puntos. Más de 30 puntos de diferencia en su contra desde el sentir ciudadano. Demasiado para un presidente que ni siquiera ha completado el primer año de mandato.

Con estos resultados en mano, no podemos dejar de mencionar el denominado “estallido social” en Chile. A menos de tres años del octubre negro 2019, que desencadenó el proceso constituyente, y a menos de dos años del plebiscito en el que con un 78,28% de los votos Chile decidió tener una nueva constitución. Hace unas horas, el proyecto de nueva constitución fue rechazado por el 62% del voto ciudadano, con una asistencia cercana al 90%. El contraste es evidente con el 51% de participación que se registró en el plebiscito del 2020.

Queda entonces, para una reflexión seria y madura, valorar lo sucedido desde octubre del 2019 hasta hoy. También entra en cuestión la legitimidad del gobierno y en general de toda la clase política: el número de votos que apostó por el rechazo al proyecto de Constitución es mayor que la suma de los votos obtenidos por Boric y Kast, protagonistas de la segunda vuelta en la última elección presidencial. Si los políticos evaden esta reflexión, seguirán a la deriva alejándose cada vez más de la interpretación y representación de los ciudadanos.

Según diversos analistas políticos de aquí y de allá, entre diversos puntos controversiales, cinco serían los temas cruciales que habrían inclinado la balanza en forma tan contundente a favor del rechazo al proyecto de nueva Constitución: 1) Sistema de justicia diferente para “naciones indígenas” respecto del resto de ciudadanos chilenos, incluido un difuso sistema de expropiación territorial a favor de los indígenas; 2) Creación del consejo de justicia con nombramiento de jueces desde el poder político; 3) Acceso al agua y concesiones mineras pierden derecho de propiedad, para administrarse desde instancias burocráticas; 4) Sindicalización de actividad económica e intervención obligatoria de sindicatos en directorios privados; 5) Sistema de pensiones estatal y creación de empresas estatales para competir con el sector privado.

Aunque en estos y otros temas se abre un período de reflexión y análisis exhaustivo que definirá el necesario debate nacional, el referido a las “naciones indígenas” puede contrastarse con los resultados electorales en las comunas donde estos grupos son mayoritarios. Aquí las cifras son inapelables. Con una población mapuche alrededor del 80% en localidades como Galvarino, Cholchol, Saavedra (Araucanía) o Tirúa y Alto Biobío (Biobío), entre muchas otras, el rechazo es mayor al 70% y supera largamente el 63% del resultado total.

Los políticos de izquierdas dicen interpretar y representar a los mapuches con la defensa de sus usos y costumbres, configurando una “justicia ancestral” que pretenden elevarla a categoría constitucional. En el plebiscito 2022, esos mismos mapuches rechazan la nueva constitución incluso muy por encima del promedio. Entonces sabemos sin duda alguna que este “indigenismo de izquierdas” es una ficción, una impostura, un fraude descomunal que solo se sostendría en el chantaje violento de ciertos militantes contra la minoría silenciosa que pudo expresarse ahora en las urnas.

Si hacer una nueva Constitución posmoderna te hiciera automáticamente un país desarrollado, ya otros hubieran descubierto una “magia” como esa. Aunque el resultado del plebiscito 2022 en Chile interpele a toda la clase política, la derrota estrepitosa y aplastante afecta directamente a todas las izquierdas chilenas, con el presidente Gabriel Boric como penoso protagonista. Toda nuestra América hispana observa con atención el proceso chileno y debe asimilar las contundentes lecciones que se desprenden del plebiscito 2022.

(*) Publicado por El Montonero (www.elmontonero.pe)