Tenía antecedentes:
El Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Unidad de Flagrancia de la Corte Superior de Justicia del Santa sentenció a más de seis años de prisión efectiva a un joven intervenido con un arma de fuego en Chimbote, quien terminó aceptando su responsabilidad para acogerse a un proceso especial.
Se trata de Oliver Guilmar Aguirre Caballero (22), quien fue condenado a seis años y ocho meses de pena privativa de la libertad efectiva tras ser hallado responsable del delito contra la seguridad pública, en la modalidad de tenencia ilegal de arma de fuego.
El sujeto no tuvo otra opción que admitir los cargos y acogerse a la terminación anticipada, luego de que las pruebas en su contra resultaran contundentes.
La detención se produjo el 24 de abril, alrededor de las 11:00 de la mañana, durante un operativo ejecutado por agentes del Grupo Terna. Los efectivos recibieron información sobre un individuo armado que se desplazaba en un vehículo de transporte público de color azul, perteneciente a la empresa 242.
Tras ubicar la unidad, los policías ordenaron al conductor detener la marcha. En el asiento contiguo se encontraba el ahora sentenciado, quien mostró una actitud nerviosa que alertó a los agentes.
Durante el registro personal, se halló en el interior de su morral un revólver marca Taurus calibre 38, abastecido con dos municiones.
Se conoció que el condenado ya registraba una sentencia previa con pena privativa de la libertad suspendida por el delito de receptación agravada, lo que agravó su situación legal.
Ante ello, decidió acogerse a un acuerdo de terminación anticipada. La magistrada Ana Vizcarra Huamán validó el acuerdo y dictó la condena de seis años y ocho meses de prisión efectiva, ordenando además su inmediato internamiento en el penal de Cambio Puente.

